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viernes, enero 11, 2008

Micromovimientos para regresar

La conclusión de fin e inicio de año es que en el 2007 fui atropellada por la vida adulta. Lo bueno es que de una u otra manera, fui atropellada por la ambulancia, y he tenido 3 semanas para recuperar y reconstruir mis propias esencias.

Lo inexplicable, desde este lugar, son aquellos simios de la PEA que usan las bondades de tener vacaciones largas para desear que llegue el día que el calendario marca como fecha de regreso al trabajo. Eso de aburrirse con "tanto" tiempo libre NO LO COMPRENDO.

La conclusión: Teniendo tiempo para acompañarse a sí mismos, para explorar los otros universos posibles, hay simios de sabana que escogen sentirse solos y por supuesto, de todas las soledades, el aburrimiento es la menos productiva.

sábado, agosto 11, 2007

Raros... los otros



Desde que el animal humano dice que es ser humano, los otros han sido un misterio. Los otros son los raros, los extraños, los que hablan palabras incomprensibles. Los otros son los bárbaros, los otros son los que noooooo entienden. Los otros no me toman en cuenta. Los otros tienen la culpa. Los otros son unos monstruos horripitufantes. Los otros están enfermos y deberían de 'pay-per-view'. Los otros son vagos. Mentirosos. Carebarros. Los que rompen promesas...

Y bueno, nada de esto lo digo yo por primera vez, Sartre lo escribió
A Puerta Cerrada y lo dijo mejor:

"El infierno son los otros"
Los otros son tan misterio como lo es el comportamiento humano. Buscando cosas emocionantes desde lo gráfico, para mostrarles a los pupilos del Hombre Grande, para empezar a contar la historia de adelante hacia atrás, siendo adelante las atrocidades cometidas en los primeros encuentros con esos otros, a partir de 1492, me encontré con estas corronguísimas ilustraciones fantásticas que me/nos dejaron con la boca abierta (la capacidad del ser humano para construirle puentes al desentendimiento es olímpica).



Se supone que esos eramos los habitantes de América. En realidad según lo que leí, esos bichos se convierten en el antecedente penal del Cadejos, del padre sin cabeza y de todos los personajes de las leyendas de sustos criollos.

Eso y no OTRA cosa era lo que dibujaban y publicaban en los periódicos de nosotros allá en el siglo XVI... ni qué decir del fantasioso habitante de California (si alguno ha estado ahí por favor avíseme si lo vio).



Pero lo más raro de todo, es que (nosotros/) los otros, aunque taxonómicamente poco favorecidos por la madre Naturaleza, de alguna manera, se las ingeniaban cerebralmente para que sus ciudades fueran como las de aquellos otros. ¡Ojo al dibujito este de Tenochtitlán!



Todo es muy extraño... Los otros son feos. Pero desde la perspectiva de la arquitectura, la gran ciudad de los otros se ve igual a las que construían aquellos otros... Dice Luis Ferrero de este grabado, publicado auf Die Neue Zeitung von Den Lande... Jucatan en 1522:

"El europeo no percibía las características de lo que veía en el Nuevo Mundo. Las adecuaba a su mentalidad y, en este caso, Tenochtitlán queda convertida en una ciudad medieval alemana".


Ni con todo el tiempo que ha pasado ha vuelto el universo a su lugar, su lugar... un lugar de balances y observaciones sensatas... responsables... consecuentes...Donce le hacemos puentes al entendimiento de las condiciones humanas.

¿Será que la consecuencia nunca es cosa de los otros?



Imágenes: de un libro de Luis Ferrero, sacado del DPLCE, ¿Porqué Prehistoria si hay Historia Precolombina? EUNED 2000.
Haciendo click en El Infierno son los otros se va a un texto de inspiración sartriana, muy recomendada por mí misma.
Haciéndoles click, las imágenes se ven más grandes.


miércoles, julio 04, 2007

De lo que queda después de esas famosas conquistas

Fue mi mamá quien me la mencionó por primera vez, cuando estaba en la escuela, tal vez en los últimos años. Hablaba de ella como la amante de Hernán Cortés, la india traidora que se alió con el conquistador-tirano que acabó con la gloria de los pueblos mexicanos de aquellos tiempos, según las apreciaciones -como siempre, bien sesgadas- de mi papá.

Ahora que me toca reencontrarme con toda esa historia para no pelarme el rabo y para que los pupilos dejen de pensar que el estudio del pasado solo sirve para conciliar el sueño, me encuentro con un acercamiento muy diferente. La lección de vida, muchas veces repetida, de que los padres y las madres nos hacen el flaco favor de regalarnos verdades que no nos pertenecen. Ojalá de madre yo pueda regalarle a La Pequeña las búsquedas, nunca las verdades.

Porque resulta que la Malinche tal vez no sea esa india traidora y lasciva que me presentaron las palabras en algún desayuno. Resulta que la Malinche fue una mujer que desde niña fue regalada como esclava, y como esclava pasó de mano en mano hasta llegar a Cortés. Resulta que la niña tenía el don de los idiomas y un día sin esperarlo se vio traduciendo palabras para un lado y para el otro. Resulta, como es de esperar, que quien nunca ha tenido poder sobre su vida y sus libertades, amanece un día, siempre esclava pero con la promesa de ser libre, con el poder que da ser la que conocía las palabras que vinculan a los unos con los otros y no sabe cómo comerse el pleito: ¿Cómo se hace para traducir y propiciar el entendimiento entre dos culturas tan antagónicas?

A la larga, aunque ella tuvo la fe de que Cortés, ese otro simio chaparro, peludo y sin cola, podía acabar con los sacrificios llenos de sangre humana que hacían los aztecas, a los que respiramos hoy nos toca asimilar un pasado y un presente no menos dolorosos...

Yo trato de no perder la esperanza, o lo que sea que sea ese bicho necio. De sacar fuerzas de donde no las tengo para cambiar, de inventarme las formas de enseñarles a ellos que no vamos a cantar canciones de cuna.

La conquista se compuso con sonidos muy amargos. El presente apenas va teniendo algunos acordes dulces. Por eso cuando leo no dejo de sentir que falta tanto (mucho mucho tanto tantísimo) para que los simios de sabana seamos -perdón, decidamos ser- lo suficientemente fuertes como para cambiar el rumbo, para ordenar e integrar un mundo que no ruede hacia un precipicio lleno de espinas.

"Sentirnos conquistables nos hace caer en manos de personas que no nos gobiernan como merecemos", deplora Laura Esquivel; "preferimos regodearnos en la idea de que somos producto de un abuso, y este concepto de que somos abusables, conquistables o de que no hay salida, nos hace caer una y otra vez en manos de gente que no nos gobierna como merecemos, que no nos procura un bienestar".

... Cualquier parecido con cualquier realidad, personal o colectiva, pasada o presente es "pura" coincidencia...


sábado, abril 28, 2007

(des) Encuentro entre simios de sabana


Un simio de sabana vivía allá en las planicies africanas. Cazaba y recolectaba lo que hubiera para sobrevivir allá, en aquellos tiempos de temperaturas extremas, carestía y subdesarrollo tecnológico.
De vez en cuando, el pobre simio tenía que pegar carrera, bajo el inclemente sol del continente negro, por una de estas tres razones:

1. Huir del enemigo: para evitar ser bocadillo de mediodía de otra especie
2. Perseguir a su bocadillo de mediodía. Esto generalmente en compañía de algún otro simio con el cual había diseñado alguna estrategia maquiavélica -léanse armas arrojadizas + buena puntería- para no quedarse sin alimento esa calurosa tarde.
3. Huir del enemigo: alguna tropa superior en número de exaltados vecinos simios de sabana.

Un día libidinoso, el simio topóse con una simia guapetona,tuvieron un encuentro carnal. Y tuvieron desencencia.
Con el correr de los tiempos alguno de los hijos de sus hijos abandonó la sabana y se aventuró por los mares y los caminos del mundo y llegó a las anchas estepas del Asia. Y así las cosas algunos de sus descendientes fueron vistos cruzando el estrecho de Bering allá en el norte, para luego enrumbarse hacia el sur buscando aquel calor que ya se alejjaba de su piel por centurias.
Otros simios de la misma tropa, con el mismo afán de conocer el Universo (allá cuando el universo era chico pero igual de infinito) llegaron hasta las tierras ibéricas y un par de milenios después se aventuraron a cruzar el ancho océano para llegar al "nuevo mundo", que era tan viejo como todos ellos, pero acordemos que la especie es propensa biológicamente a las comparaciones (que son tan odiosas según nos enseñan) y a la necedad de pensar que a cada paso va inventando el agua tibia.

Aún con la llegada del progreso tecnológico los simios y las simias de esta historia nunca dejaron de correr. Ansiosos, cada día del presente siglo vemos como corren; unos para llegar temprano, para tomar el bus, para bajar de peso, para llevar una buena noticia, una mala noticia, para huir del enemigo simio, para encontrarse pronto con su simiecita pechocha, para llegar al consultorio, para hacer las compras, para llegar pronto a descansar. Los menos, corren para mantener la salud mental (haría falta otra nota para justificar porque la corredera es buena para el cerebro; pero hagamos de cuenta que habrá por ahí una razón que lo explique). Por puro instinto de primates tocaría reconocer que lo que pasa, es que nos gustó aquello de pegar carrera y es inevitable en la especie.

Entonces, el relato este se acaba más o menos por aquí:

Una simia descendiente de aquellos, corre bajo el provenzal y bochornoso calor de mediodía, amparada en la tecnología moderna que le permite llegar (más o menos puntual) en una aparatosa y rodante máquina de metal a su cita con la dentista. La pobre simia, angustiada toda ella, duerme como una piedra y como piedra le quedan todos los músculos... entre otras cosas se le ha recetado que se calme, que no sea tan necia, que suelte el látigo, que deje tiradas algunas cosas (total a quién le importa y quien pide las cuentas es ella misma) y que se haga un protector dental para el bruxismo para que deje de dormir con la geta tan apretada y tal vez así amanezca menos tensa.

Un simio, descendiente de los otros (aunque quizas compartan algunos primos y conocidos) sale a correr bajo el calor de mediodía. El se siente muy waw, ya que hace ejercicio y el ejercicio es salud (ya se verá si también mental en este caso), y así aprovecha la oportunidad de enseñarle a las calles de La Provence su cuidada musculatura. El simio se siente dueño del mundo (como mínimo dueño de todas las calles por las que transita), nada lo atrasa a quien todo lo puede. El simio corre y corre, baja más y más rápido por las calles del sur porque le motiva llegar a su meta. El simio olvida que es un peatón. Y que los peatones se detienen en cada esquina. Que si dado el caso un peatón es al mismo tiempo corredor, también se detendrá en cada esquina y trotará sobre el mismo lugar mientras espera su momentos.

La simia conduce preocupada de llegar 10 minutos tarde y perder la consulta que la liberará de una parte de su estrés. Hace un alto. Mira a la derecha. Mira a la izquiera. Mira hacia el frente. No vio ningún cuerpo físico en movimiento por ninguna parte... pero ocurre que mientras ella miraba a la izquierda el simio corredor venía a toda velocidad y como sabemos no se detuvo en la esquina.

Los simios se (des) encuentran.

El simio corredor frena en seco y apoya sus dos manos en la tapa de la máquina rodante de la simia. Acto seguido el simio se enfurece y maldice a la simia conductora que casi lo atropella (algunos otros simios entendidos en este relato han opinado que habría sido mejor arrollarlo). Conforme se disparan en su cerebro de primate los neurotransmisores que des-atan el des-control de sus emociones el simio, olvida que es un simio y que como simio debe aprender a controlarse porque así lo dicen las normas sociales aquí y en la China; maldice y vocifera cada vez más, empieza a usar sus puños para golpear la tapa de la máquina rodante que conduce la bestia fuchi que no lo vio y por poco lo mata. Ya no es un simio de sabana. Tampoco es un orangután molesto, pero todo lo que hace le acerca bastante a ese otro primate.

La simia pela los ojos. La simia recuerda que es humana sapiens sapiens y que puede hacer uso del lenguaje para transmitir y modelar sus emociones y constructos de la realidad. La simia interpela al simio:

-¿Pero qué le pasa? (Orangután de monte) ¿Porqué me golpea el carro de esa forma? ¡Lo está arrugando todo!!! ¿No ve???

El simio de sabana, corredor cobarde responde (sin dejar de dar golpes):

-Porque ud. es una estúpida que no se fija.

El humano se da cuenta de lo que hizo. Y sale corriendo hacia el sur como sus ancestros los simios de sabana (y todos los monos con miedo) cuando se sabían atacantes de uno más débil en fuerza física.

La simia habladora deja de ser humana y solo alcanza a gritarle por la ventana (abierta de par en par) que la estúpida es su abuela. Por haber sido una primate de sabana tan básica como para permitirse dejar descendencia. Y a su vez permitir que su desdencencia tuviera desecendencia; clonando por los siglos de los siglos amén lo peor de lo peor que tiene la especie.

El arreglo de la máquina rodante de la simia costará quizás unos $100. El arreglo de la fe de la simia en su propia especie es inarreglable. El arreglo del dolor de nudillos en las manos del simio de sabana provenzal...hmmmm.... esperamos que no se arregle nunca y que duela para siempre, ahí, o en otra parte aún más vulnerable de toda su animalidad.

jueves, febrero 01, 2007

Nota mental sobre mi lectura y la agonía

Desde que llegué, me dijeron que mejor me apuraba... no vaya a ser que en cualquier momento nos llamen y tengamos que salir corriendo al aeropuerto, a dejarlas a uds dos y a montarnos en ese mismo avión. Hasta hoy, no han habido llamadas alarmantes, a pesar de que en una casi me matan de susto y que tuerzo los ojos cada vez que la tía M. responde la primera frase con un elocuente ¡No te lo puedo creer! Es por eso que por varios días me entregué (casi irresponsablemente) al consumo que ofrece esta ciudad que cada vez que vengo tiene más y más torres de cemento. Si me detuve fue porque el Inge llamó para darme el reporte de la cuestión humimovilística; básicamente, el mecánico la cagó -diz que se equivocó-y cambió los compensadores de atrás (que según su propio diagnóstico aguantaban unos meses más). Así que ahora (inserte aquí voz hilarante de Humo que grita ¡YUPIIII!!!) habrá que cambiarlos todos. ¿Qué dicen??? ¿Me hago la loca y de todos modos me compro mi super cámara digital, tomo muchas fotos y que alguien que me lleve todos los días a La Provence? Con lo que me sobre puedo comprar una patineta con motor... Sí, sí, blabla... la sensatez... etc etc etc. Si hay algo alegre en todo esto es que ahora con mi nuevo DVD puedo suscribirme a video Don Gui (pídanme, sugiéranme cualquier película rara, si él no la tiene, él y su séquito, que en la piratería todo lo puede, me la consigue).
El asunto de esta nueva nota para mi serie, es que también he tenido tiempo de cacharle un libro a la Humisis, y hace varios días leí algo a lo que regreso cada vez que abro el libro. Se lo conté, y me respondió que las mejores partes son aquellas en las que hablan las cosas... porque es un libro lleno de voces.
Yo, el perro
"Soy un perro, y vosotros que no sois creaturas tan racionales como yo, os estáis diciendo que los perros no hablan. Pero, por otro lado, dais la impresión de creer en cuentos donde los muertos hablan y los héroes usan palabras que jamás usarían. Los perros hablan, pero sólo para el que sabe escucharlos."
...mmm... creo que prefiero conversar con un perro que con un muerto... se me hace menos extraño... más... ¿normal???
Los mismos que damos la impresión de creer en cuentos donde los muertos hablan y los héroes dicen lo que nunca aprendieron a decir, nos llamamos a contarnos que ya todo el barrio lo sabe, que la vecina del al lado lo escuchó quejarse toda la noche llamando a María, que está bien muerta y enterrada.
Unos especulan que ella es de los que viene por él y que solo así se va a dejar ir.
Yo no especulo como los unos. Pero si quiero especular que ella, donde quiera que esté, lo está tanto mejor que mientras estuvo con él, cargando estoicamente su vagancia; que no tiene porqué contestarle ni venir por él, que es ahora un espíritu más libre.
A veces los unos me miran, como buscando conocer lo que pienso. No se los digo en voz alta, porque intuyo que ya lo saben, que no les gusta, y que quisieran verme convertida al 'unismo'. Prefiero regalar cualquier tipo de atadura a ideas que no son mías. Las respeto, pero es que no son mías, no las engendré yo y no quiero cargar con ellas. Si yo me fui a despedir fue por razones humanitarias. No fui por cariño, y tengo claro que el amor y la sangre no son un combo que se pide cualquier día la ventanilla de un restaurant de comida rápida (deben ser más bien una cosa muy insólita y 'gurmet').
En mis ojos de Humo hoy se lee bien clarito que cuando me toque estar donde están los unos, no pretendo aportar, no pretendo ir y sobretodo no pretendo sentir culpas vendidas y ajenas.
...A ver si no viene mi propia lengua a buscarme cuando me toque estar en el lugar donde ahora él agoniza, sin tener que llamar para que vengan los muertos por mi.
Yo quiero aprender a dejarme ir.
Sin remordimientos,
sin importunar,
sin incomodar a nadie,
sin incomodarme a mí misma.
Y sin tanta irresponsabilidad.
¿Será que es mucho pedirme?
Lo olvidaba... el libro: 'Me llamo Rojo' de Orhan Pamuk

lunes, enero 29, 2007

Nota mental para creyentes



Dios no castiga palo sino lengua

pd: se dicen los panas los unos a los otros, conste que yo no dije nada

lunes, enero 22, 2007

Nota mental (bis)



"Soy dueño de lo que callo y esclavo de lo que digo"


... con razón nunca se le arman enredos (o van por dentro y no nos enteramos).



PD:
Por segunda vez le escucho decirlo, y por segunda vez me sorprende lo sabio del silencio que a diario le vemos abrazar.

lunes, diciembre 19, 2005

El funcionario público y el humo que se va

No es que mi humeante vida sea un descontrol en fa mayor (aclaro, para que de mi personaje no imaginen lo que no es, soy fumadora pasiva), pero cada año creo convencerme más de lo difícil que me resulta predecir en dónde y bajo la marca de cuáles calorcitos, fuegos o incendios voy a quedar.

Es obvio que lo que por unos meses pareció coherente, al caerse, desarma los planes de fin de año, y que tal cosa como ir de paseo con el Orejoso, los simpáticos esposos dueños del que fue mi carro en otros días y su hermosa enana, it's soooooooo not gonna happen. No dejo de acosarme con la pregunta de si habré sido demasiado cándida vendiendo el carro a sus mejores amigos en calidad de persona de palabra, de que la relación con el Orejoso, y por lo tanto con su círculo, daba estabilidad como para imaginarse proyecciones a futuro, mediano plazo, no digo que 'pa toda la vida' porque no era aún el momento para decirlo. Digo nada más que no ví venir el balde de agua fría que me ha dejado con todo este incomodísimo humo en los ojos (de tanto vermelos a ver si amanecen ya despejados, la situación ha dado origen a que cuestione si no va siendo hora de tomar medidas preventivas y comprar mi primera crema antiarrugas!).

El asunto es que ese obligado cambio de planes para despedirme de la famosa Navidad (de la cual no tengo muy buen concepto by the way), despedirme del 2005 (¡gracias por acabarte!) y recibir la caja de Pandora del 2006, me dejó tirada haciendo las colas de migración cuando mi pasaporte (y la Ley de Murphy guiñándome el ojo) dijo: ¡Lero lero! Estoy con vos hasta el 18 de diciembre y no te podés ir hasta el 23.

La meta de esa semana consistía en llegar a mi cita del viernes a las 10:00 AM, para que unos días después me entregaran todos esos papelitos que bien cosidos me los piden para viajar. Pasaporte nuevo que llaman. Diz que el cambio de ambiente mejoraría mis ánimos.

Luego de la clásica presa de La Uruca llegué. Tarde (surprise!). Siguiendo instrucciones, directo a la ventanilla #6. La cortina de hierro abajo, se abre luego de esperar.

Espera #1: adelante, hombre treintañero con camisa a cuadros y barriguita, atrás, madre sofocada, blusa con escote muy bajo, brasier blanco con un lacito al centro –caso serio de fashion emergency-, niña de año y medio en sus brazos pega alaridos llamando a papaaaaaaaaaaaaaaaa.
El encargado ojea mis papeles, para eso le pagan. 'Todo en orden, pase adelante y se sienta'.

Espera #2 Jugamos a las sillas musicales… The Nanny en canal 6. Se levantan unos, se sientan otros… Adelante, el mismo tipo de antes, atrás, no me acuerdo. Espera espera espera espera. Mi turno. Me atiende Confianzudo Ramírez: Revisa mis papeles '¿Y para donde vas?' Levanto una ceja y respondo, ¿demasiado sutil o el tipo necesita un cursito de inducción al lenguaje corporal femenino? ¿Y cuándo te vas??? ¿Porqué es exactamente que me incomoda el vos???? No sé. No creo tener complejo de Miss Universo como para ver a todos para bajo, sujetos indignos de contemplar mi belleza –real-, pero me estoooooooorba tanta vineadera. Hágase para atrás. (mmm… bien, se formalizo el asunto). Firme aquí. Descaro total, tiene abierta una conversación en el Messenger… Fresco como pan Bimbo pues… Tome con este papelretirael14dediciembreenlaventanillanumero4 ahora tiene quepasarahiporsucedulaylashuellasdigitales.

Salgo, me cruzo con Pacífica. No me reconoce, o me ignora. O solo está siendo la tímida exalumna de la escuela pretty donde logré trabajar 7 meses, ¡Hola Paz! De los poquitos niños gente que sentí ahí. Abre los ojos sorprendida porque aun la recuerdo. Está con el hermano mayor, sigo caminando y ella le cuenta su asombro…

Me retiro. ¿mi cédula? Pero si nadie me la pidió… Bueno seguro que se enredó, hagamos la fila x aquello.
Espera #3 Adelante, una pareja, atrás, nadie. En la otra fila un joven flaquenco, en chorescortos y con muuuuuuuuucho pelo afro, caballerito él, ofrece sus servicios de cuidador de campo a una mujer con un niño en brazos, si quiere se puede sentar Sra, le cuido el lugar (aclaro que este buen cuidadano lo hizo de buena fe, no hay tal cosa como un cobro en esta escena). Una miss llama a su salvador porque: podés crreeeeeeerlo? Se me olvidó el papelito y sin eso crrrrrreo que no me dan nada!! Una pareja de novios universitarios hace fila cada uno por su lado. Sale Confianzudo por la puerta ¿a usted no le pedí la cédula??? Nop. Me la da…(por favor, se dice… pendejo) Camino, la saco, se la doy (por lo menos me sigue hablando de usted)

Espera #4 Continuación de la anterior. Otro funcionario ¿Fulana de tal? Sí. Pase un momento por favor. Paso. Mire, su trámite de solicitud de pasaporte fue anulado porque su cita es hasta el 10 de marzo. Ojos cuadrados. ¿QUÉ me dice, perdón? Si, mire, aquí en su comprobante está. Furia en mis ojos… Ok ok metí la repatota por no fijarme, aunque estoy segura que yo la pedí para hoy a las 10, dudas dudas, en medio de mi drama todo eso es posible, pero … Jesucristo Resucitado (catolicismo oportunista): ACASO NO PASARON ESOS MISMOS PAPELES POR DOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS PAGADOS PARA REVISARLOS!!!!??????… Toda la rabia junta (aprenderé a ser menos intensa con estas cosas) Y bueno ¿ud. me puede ayudar a resolver esto? Yo me voy este mes, es evidente que necesito un pasaporte antes del 10 de marzo. Bueno, tiene su cita para el 10 de marzo. Vuelva el 10 de marzo. O, puede venir lunes, martes o miércoles sin cita… ¿Y si no puedo? Ufffff (sofoco absoluto) Bueno bueno déme mis papeles y ya, ud no esta en disposición resolver nada en esta situación. Ahora toca hacer el trámite dos veces por no querer terminarlo cuando solo le falta corroborar mi huella. No se moleste yo de por sí no soy de migración (¡ESOOOOOOO! ¡Zafoooo!! Clap clap clap) yo soy de archivo policial y y y… y ya se mete la metiche de al lado, mire aquí estamos trabajando. No lo dudo, trabajando, pero no le resuelven nada al que viene con un caso especial que además ninguno de los que sí trabajan para migración supo detectar a tiempo, déme mis papeles y permiso…. Salgo… la vieja sigue hablando… me desea todos los improperios, lo sé. Faltó que alguno me dijera mi rrrrrsheina para terminar de reventarme la paz mental.

Tuve que volver el lunes por mi numerito. Poco auspicioso. 487. Tocó dejar la fila tirada, porque a pesar de que una vez con el número en mano el trámite 'es rápido', mis cálculos de tres horas no daban para haber terminado con mi juego de costarricense estafada, y estar a la hora, allá, en la provincia dando mi clase. Por lo tanto también regresé el martes, como ya no andaba para aguantar nada, pague por un campito (¡soy una corrupta! denúncieme el que quiera!). El maldito de Murphy se sostenía el estómago cuando yo muy contenta llegue a la primera ventanilla y me pidieron la copia y original de la cédula (por sapa, yours trully saco una fotocopia nueva y menos arrugada, y la cédula ... se quedó en mi casa metida en el multifuncional). Mi puesto terminó siendo como el número 130, con la suerte de ser atendida nuevamente por Confianzudo Ramírez '¿Pero ud no había venido ya?' (Volví por tus ojos, por tu encanto) En el mismo tono contesto: '¿Pero ud no me había anulado el trámite?' 'Ahhh sí, ya me acuerdo... es que viniste un día que no te tocaba' Aghhhh de nuevo el vos. 'Claro, entiendo que ud prefiera hacer el trámite dos veces, perder su tiempo, más mi gasolina y mis horas de espera, a aceptar que igual que yo, ud y quien revisa los papeles ahí al frente, pasaron por alto mi error y no está en su capacidad dar un aporte a la solución más conveniente'. Le dediqué una de esas miradas de espanto tan espantosa, que no me habló más. El viernes fui a hacer mi última hora de fila para retirar, y pude ver (sonido de suspiros en off!!) a Confianzudo por última vez en la semana. Tampoco me habló.

¿Qué clase de país es este??? Funcionarios públicos sin voluntad de servir, y mucho menos de ser públicos… ¿en qué momento nos dedicamos a financiar una ‘educación’ en la que priva el ‘sálvese quien pueda’??? ¿esta gente recibió alguna lección de educación cívica que le dejara algo?

No lo dije, por miedo al fuego incontrolable, pero lo pensé: Mire señora -y señor-, yo también soy funcionaria pública. Y preferí morirme de la vergüenza o lo que es igual tragada dignamente por las entrañas de este planeta, antes que decirle a mis alumnos que las autoridades dieron permiso de suspender los cursos de verano para ir a la fiesta de la asociación solidarista. Fíjese que a mí me pagan un 40% de recargo por dar clases fuera del semestre regular, y no puedo ser tan vivaza y tan ladrona de irme a la ligera a festejar justo cuando mi función y para lo que me paga este país es para trabajar en la titánica tarea de formar ingenieros con un mínimo de sensibilidad hacia las artes ¿Capta la diferencia de actitud?

Avisos económios, sección de trueques: Cambio país d ls maravillas x la endija del Conejo (carajo no sean malpensados! Hablo del Conejo que va tarde y se tira x un agujero), un huequito para dejar salir el humo de sus incendios. Un par de veces al año.