lunes, abril 14, 2008

Todos los besos, el primero





Yo sospecho que una buena cantidad de las niñas aprenden a soñar con ese día, con ese vestido, con ese sujeto y con todo ESE evento. Aprenden... es un decir, bien sabemos que los pequeños aprenden en buena medida viendo hacer a los adultos que les rodean.

A mí me rodearon adultos muy singulares. No puedo decir si fue malo o bueno lo que ví y viví, pero en tema de bodas, novias y sueños (que cursi, como un local que quedaba por mi casa) básicamente nunca vi un gran escenario a su alrededor.

Recuerdo que una vez como con 9 años una tía se casaba, y rapidito alguien me aterrizó cualquier asomo de cursilería explicandome que aquello iba a ser muy simple porque ya ella se había casado una vez por la iglesia y entonces a la segunda solo la podía casar un abogado. Así que no hubo desfiles, no hubo vestidos blancos (ni siquiera recuerdo que vestía ella como alternativa), no hubo ramos de flores. Hubo boda... pero en fin...todo el olvido que yo guardo alrededor de la única boda de la familia en años lo interpreto como el preámbulo de un gran fiasco.


Uno de mis mejores actos de fe debe ser el de la boda de mis papás. Se casaron en lo que sospecho fue una boda muy hippie en la casa de mi abuela, con una ceremonia dirigida por un cura que a la fecha es recordado con la etiqueta de comunista. Mi mamá según se dijo siempre, en un acto de autoafirmación y rebeldía se casó con un vestido de flores rojas ... del cual se conserva una exacta cantidad de cero fotos. La única prueba de cambios en el estado civil son los papeles oficiales que así lo certifican.

Mi abuela se casó alguna vez en Santa Ana en lo que debe haber sido una ceremonia muy sencilla... o estoica como fue todo en ella.

Mi tía Lina, según entiendo o quise entender, tampoco se casó (casarse así, con invitados y fiesta) sino que apareció casada un día de tantos porque tenía que irse a hacer su residencia médica a Nicoya con el novio... ahora marido.

Una buena cantidad de las primas de mi mamá fueron aterrizando con otro estado civil y sujetos de nacionalidades exóticas, conforme fueron regresando de estudiar por las calles del mundo.

La falta de fotos, me generó una cuiriosidad (perversa seguramente) por las fotos de las parejas que se asoman en las casas, justo por lo ajeno de todo el asunto.

Y así eran mis juegos con los muñecos -yo confieso sí, que he cometido varios pecados de la cultura pop, y alguna vez me reuní tardes enteras con mis amiguitas a jugar con barbies y kenes...- un espejo: la gente aparecía en el escenario muy en su vida familiar. No recuerdo que las bodas o los novios fueran tema. Es más no habían besos (¿cómo? ... con unos muñecos que tienen toda posibilidad de vida sexual anulada...)

Para rematar, alguna vez en la universidad una amiga se soñó con un matrimonio colectivo, en donde de 4 que éramos, yo acababa con el sueño cuando unos momentos antes me quitaba todo y me iba a recorrer el mundo.

Con todos estos antecedentes, en los que una boda pasa a ser, no sé, algo que ocurre como si fuera cualquier cosa y no hace falta documentarlo (para muestras mi memoria que no recuerda nada en este tema) comenzar a imaginarme en un vestido fue extraño: nadie que me conozca, ni siquiera yo misma me habría imaginado con vuelos, ramos de flores, collares de perlas y encajes que pican.

Afortunadamente, la foto del vestido perfecto existía. Y existía cerca alguien que conocía a la persona capaz de reproducirlo viendo una solo foto.

Existe también, el novio adorable que supo entender que no era posible hacer una boda siguiendo fórmulas y recetas, sino que teníamos que inventarnos las cosas, aunque a la gente le parezcan raras. Entender que yo no podía dar una invitación que dijera solo fecha lugar, hora y teléfono para confirmar asistencia, que en una invitación se le puede hacer un regalo a los invitados y que en los arreglos de flores se pueden hacer con frutas tan cargadas como las manzanas.

Existen también estos invitados despoetas (ahora anti-invitados) que miraron el papel con cara de ¿qué es esta cosa? (¿qué les costaba poner fecha lugar y hora en vez de toda esta parla?), que nunca se dieron por aludidos con el regalo o peor todavía: los que pensaron que nosotros dos funcionamos como un banco que cobra intereses y solo se puede participar a cambio de un chunche fino.

Menos mal, los más, son los invitados queridísimos, de los que dijeron que iban aunque no diera tiempo de vernos antes para entregarles el "papelito", a cambio de que lo guardáramos, para luego enmarcarlo (aun sin saber que era).

Ahora todo hace tic tac... Todo va en cuenta regresiva y mientras unos me saludan con un taaaan tan ta taaaaaaaaan, todo lo demás parece diluirse mientras el Inge y yo nos sintonizamos con el inicio mágico de este gran intento.


sábado, abril 05, 2008

Sueños de una novia en cuenta regresiva


Hasta hoy, no creía que fuera cierto que estas cosas pasaran... pero en sueños soy testigo de que a 15 días del evento, el universo se mueve y hay muchos cajones que dejar acomodados antes de que todo ocurra.


1:48 am Estoy despierta. En el departamento de arriba alguien piensa que es oportuno el momento para tomar una ducha. Abre la puerta y grita a todo galillo que no tiene agua caliente.

Me duermo al cabo de lo que calculo que es una hora.


1.

Thy, Who Shall Not Be Named me llama (guat?) y pregunta que si todavía tengo aquel plan. Respondo que sí y que se lo puedo ir a dejar a su casa. Por supuesto que el Inge me acompaña y conduce hasta esta calle que es otra y no aquella que fue, y por donde pasamos cada vez que visitamos a la Humimadre. El sujeto sale para que yo le dé el plan con los papeles que llevo en un folder y yo, me bajo del carro, vestida como cualquier día, le entrego aquello y le explico, dejátelo, no es nada. Te lo regalo. Nosotros lo íbamos a usar para la casa que queremos, pero nos decidimos por uno más grande... vos sabés, este es como sencillito, como para comenzar por lo básico. Me mira con unos ojos apocados. Se acerca para despedirse con un beso en la mejilla. El pelo corto, por muy moderno que sea el corte lo deja sin ningún atractivo para mí. Se reduce la distancia y compruebo que es exactamente como un Sansón venido a menos, se encogió incluso de estatura y yo me agacho para que pueda alcanzar.

Al inclinarme veo que llevo puestos los tacones del vestido de novia.


2.

Alguien viene a verme y me trae un folder (nadie dice que anda mi cerebro como atacado archivando cosas en estos días). Saca unos papeles y me enseña lo que recientemente le ha escrito su esposa. Me pide que las lea y le explique (es decir, que opine). ¿ Y desde cuando escribe su esposa??? No me hubiera imaginado que le daba por ahí. (¡PLOP!). No es como del tipo que escribe sus cosas. Las leo y me da mucha pena ajena. En efecto. No le sale nada bien. De viaje no es lo suyo. Son terribles. Cursis. Naive. Y dan cuenta de una mujer que se perdió de ver un montón de cosas observando y recorriendo las calles del mundo. Hay uno en particular, que en ese momento quiero memorizar para luego contar que tan terrible es... algo así como un poema muy malo lleno de inqueitudes respecto a la sexualidad y la sensualidad. Comenzando porque no entiende la diferencia... Ni una chica Cosmo en sus peores días. Trato de ahorrarme las palabras, que serían nefastas, un decirle que esas cosas solo puede escribirlas quien llegó hasta donde llegó sin observar y sin vivir nada de lo que hay que vivir para crecer. Prefiero decírselo con una mirada.

De repente la mirada se escucha, y es una voz lúcida que dice: Esto que te está enseñando no lo escribió su esposa. Lo escribió ese yo tuyo que ahora solo es una muerte. Esas son las palabras de la mujer que hubieras sido si hubieras estado para convertirte en mujer de zapatos color rosa.


3.

Las pesadillas de Bridezilla. Me levanto hoy en la mañana y me dicen que debo alistarme. Asumo que se trata de un simulacro, hasta que todos a mi alrededor pierden la noción de la realidad. Como mi vestido no está listo, llevo puesto uno que es perfectamente color blanco y que odio. Como no es el día no hay quien me peine ni me maquille, así que lo hago yo misma en un camino sin espejos. Todo es un desastre y el vestido blanco muy blanco queda manchado con sombras rosadas. Mi pelo va recogido en una cola, como no tiene el largo suficiente, se sale por todas partes. En la iglesia nadie sabe nada, no hay invitados, no hay cura que haga el rito. Alguien se da cuenta de que es la iglesia incorrecta. El Inge cae en la confusión y pregunta que porqué tanto desarreglo de mi parte. Trato de recordarles lo que dice en la invitación VIERNES, escuuuuuuuuuuuchen, Maaamiiii, Humisiiiiiis ... alguien que me de pelota, esto no puede estar pasando hoy, es un desastre leeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaann decía VIERNES 18 y es en Heredia no en Sabanilla.... Comando Marañón: jeeeeeeeeeeeelp!!!!


Despierto.

Le prometo al Inge que no vuelvo a robarme su lado de la cama porque el tampoco durmió bien. Soñó con La Pequeña, convertida en una adolescente de pesadilla, cuyos ojitos le hacían perdonarle su listado gigante de tortas en dos segundos (todo es mentira, ambos sabemos que serás hermosa cuando vengas a quedarte).

Promento que en los próximos 15 días no me vuelvo a tomar un capuchino a las 5 de la tarde.

lunes, marzo 03, 2008

Al infinito y más allá

Alguna vez tuve pocos años y entendí que habían cosas, como mis años, que eran pocos, que se podían contar. Y contaba en desorden y sabía que más allá de mi límite, el 10, al que llegaba como muchos niños de mi edad, en cualquier orden espiral, no consecutivo, le seguían otros números. Si preguntaban, contestaba muy segura que tenía 3 y que pronto cumplía 4 (aunque probablemente faltaban 10 meses), pero enseñaba 7 dedos .

Alguna vez era poco antes de pasar del 3 al 4, y quise saber más. Supe que había un número que ya eran muchos y le decían cien. Y un día escuché una palabra bien rara:

I N F I N I T \infty \,\! \infty \,\! \infty \,\! \infty \,\! \infty \,\! \infty \,\! . . .


Había que preguntar:

-Papiiiiiiii, ¿qué es el infinit
\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!\infty \,\!?
-Es cuando ya no se puede contar más.
-¿Cuando uno aprende a contar hasta cien???
-No. Después del 100 siguen otros números.


Me habló de un tal mil. De los millones, los billones, los trillones. Y por su puesto, de la gente multimillonaria. Pero me aclaró que aún así, ellos podían contar todo lo que tenían. Pero que igual siempre iba a existir un número que seguía después y que eran tantos como las estrellas que nunca ibamos a poder contar todas porque siempre descubrían una nueva.

-Entonces ¿nunca voy a poder contar todos los números?
-Nunca. Porque nunca se acaban.
-¿Aunque vaya a la escuela y me los aprenda todos en orden?
-Nunca. No se acaban. Los números son infinitos.


Reconocerme en un universo donde la racionalidad no alcanzaba para abarcar la totalidad del neverendingless me dejó con una angustia que a la fecha permanece. La razón, o eso que quisimos llamar razón, no puede con todo. Se plantó ante mis pocos años y me dejó dicho que no iba a poder saberlotodoya. A los 3 años ese saludo del concepto de infinito se me hizo de una angustia desconocida... e infinita que me decía que yo con todo mi ser nunca iba a poder con él.

Con ese antecedente, 24 años después, debí sospechar que una relación con un tipo que se tatúa
\infty \,\! en la clavícula solo podía dejarme con el corazón partido de la angustia infinita de haber invertido mis sentimientos en un precipicio. No morí desbarrancada. Esa angustia un día no amaneció más y se fue con su infinitud lejos, muy lejos.

Aún asó, con ese mismo antecedente, con diez veces aquella edad, el infinito, en los términos racionales de la contabilidad no deja de angustiarme. Cada vez que voy perdiendo el control de mi agenda mental, comienzo a escribir listas de pendientes que odio infinitamente porque no puedo parar de anotar una cosa más que aparece y el papel ya no alcanza y se ocupa otro que primero tiene mucho campo pero luego no alcanza y se ocupa otro que...

En mi drama de obsesiva, me curan las colisiones leves con objetos inanimados (léase los golpes de la vida), mis sesiones de yoga, donde no me dan miedo las percepciones infinitas y me cautivan los valientes como buzz, que se ponen un límite más allá del infinito.



PD: y bueno, uno de los propósitos de venir a escribir este post, era curiosear y saber si alguien recuerda algo de cuando supo que el infinito existía.


martes, febrero 26, 2008

Anteojos


En un intento por abarcarlo todo con la mirada, me asomo por los lentes de unos anteojos nuevos. El nuevo par queda perfectamente horizontal. Aquellos marcos metálicos, torcidos, rayados y con colección de sentadas encima terminan sus días en una caja.


Quiero pensar que el cambio es espejo de otros cambios.

El marco negro dibuja con fuerza un límite muy claro entre lo que veo con claridad y lo que veo difuso.

Es tan fácil... que se me hace complicado ver bien!


jueves, enero 31, 2008

El lado Coca Cola de la Vida




Posiblemente yo no sea de las que rece esta noche por la unidad familiar. Pienso que lo que haya que hacer deberá hacerse, o dejarlo ir, pero no que sea cosa que venga por solicitudes divinas. Si soy mala rezadora en los términos más clásicos del asunto, es posible que sea porque estoy de acuerdo con el que dice que "si hubiera Dios nadie le rezaría para no aburrirle" (otra vez del citado Benedetti con sus hermosos haikus). Así que no aburriría a dios preguntándole porqué donde yo veía un afecto muy intenso y sólido, hay ahora dos o tres lugares más, con los que yo paso a ocupar el (des)lugar que se deja por fuera (o para usar una palabra horrible, el lugar que se sacrifica) en ese día que con o sin ese afecto va a ser especial. No voy a rezar pidiendo esas explicaciones sobre la naturaleza del cariño de los Sapiens Sapiens, porque no necesito dirigirme al cielo para que me respondan lo que ya sé: Es mentira que mis lugares se vayan a quedar vacíos, es más bien que se abren espacios para los corazones que lleguen después a acompañarme en este viaje.

Tampoco le pediría a dios una familia rosada y unida, porque me parece mucho más emocionante hacer las cosas que a alguien como ella le parecen raras (o acaso cursis); como ir a fotografiar lo que queda de mis raíces pamperas por donde alguna vez pasó parte del ADN del que un día de vas a sostener para vivir en este mundo. La herejía me da para pensar que la famosa unidad no me va a caer del cielo (y posiblemente aplastarme), pero que se hace teniendo presentes cosas como estas:

Había una vez un pueblo lleno de un polvo blanco que no tenía piedad con ninguna casa, porque siempre encontraba abierta una ventana, una puerta esquinera o al menos un huequito en el entrepiso por donde meterse a saludar a la pereza. Del polvo de aquellos años no tengo foto, pero encontré un lugar cercano, donde el polvo se debe parecer bastante a este del que hablo.


En ese lugar polvoriento, hubo una vez un invento maravilloso que un día de tantos llegó a hacer posible lo imposible y en códigos de puntos y rayas hizo que los indicados pudieran saberlotodoya. Hubo un señor de ojos hermosos y manos mágicas que aprendió a manejar el invento y con el invento supo cosas (que tal vez eran privadas). Supo ser la astucia, supo ser el sabanero. Supo de las vacas. Y supo de otros señores, no tan mágicos en un lugar que se llamó la Comandancia.

El señor mágico que aún nos late a todos por las venas subió más, como los globos que no saben del lugar en la atmósfera donde todo estalla si no se alista bien.

De lo que de verdad era su casa no tengo fotos. Tengo otras, de estos tiempos, que no son lo mismo, pero ayudan a imaginársela como era, digna y señorona, como el señor de las manos mágicas. Tan digna que era de las que a dos cuadras tenían la iglesia, en la que tal vez un día se sentó un rezador rebelde como yo. Tan señorona la iglesia que le pusieron nombre de drama: Nuestro Señor de la Agonía.

Y podrá parecer chiste de los crueles. Parecera una cosa necia. Un dolor de los malos que hacen a las abuelas arrugar la cara por el patrimonio y la sangre perpetrados. La casa del señor de manos mágicas que hubo una vez; es esta que ves, con sus detalles tan... tropicales... y su publicidad consumada en plena tarde de enero del 2008.





No podemos decir con certeza como llegó esa casa ahí. Lo que un día fueron incontables hectáreas de La Pampa con ganado, serenatas y morenas de la vida se convirtió en esta historia tan aburrida y tan repetida en el mundo de las herencias que pasan destiladas por la garganta y se convierten otra vez en polvo blanco... que a la vuelta de hoja regresa sin magia.

Una varita poderosa, nos ayudaría a verlo con la mirada del pasado: Por esa casa desfilaron tías abuelas con sus trapos perseguidores del polvo audaz que entraba por los rincones. Por esa casa supo tu abuela lo que era viajar desde las brumas con el universo a cuestas. Por esa casa mi abuela sacudió sus vacaciones y lo dejó a él que se quedara en la comodidad de su sofá de pueblo frío. Por esa misma casa, mi abuela también dejó que él se quedara más días, aprendiendo la sabana con sus pastos y a la larga, cosas más importantes como las serenatas y los besos que yo quise poner en este intento no seleccionado.


















Nota: los dibujos son míos, y en vista de que no me dieron vaca, espero que los respetables señores no se molesten ni me demanden por ilustrar mis cartas (destinadas a gente que sí entiende aunque sea con señales de humo) con los dibujos que uds no entendieron porque tal vez tenían metáforas más enredadas que aquellas que se manifiestan con el croar de ranas extintas.





Por una tarde de enero, habría que dar espacio al pensamiento de que una vez cada muuuuuchos años la Coca Cola puede tener tantas burbujas como poesía.


Sobre todo, porque hay escenarios horribles que aún no nos han alcanzado. La dueña actual del minisuper y licorera Chorotega, según dice el muchacho del mostrador, es una señora que que vive frente al parque de la Agonía.

Como había que entrar a la casa, y eso era solo comprando algo, aquí esta la foto de lo que hoy tiene dentro, de las puertas por donde se veía entrar el polvo, del suelo que todos ellos pisaron y de los helados comidos en la banca de la Agonía.





No hay en esta carta un gringo loco, caprichoso, antipoético que quiera comprarnos el pasado a toda costa y con muchos ceros la derecha. Y si luego aparece, puede que no haya nacido ni nazca nunca el alma que le acepte la oferta. Puede que esa sea una razón válida por la que debieras aprender a rezar.

Puede que un día el mundo sea una serenata y te llevemos, Pequeña, a comprar un helado al lugar donde un día fuimos solo una probabilidad de la sangre.





lunes, enero 28, 2008

Pensamientos homínidos sobre l-A-normalidad


Los Sapiens Sapiens nos pasamos parte de nuestra mona vida tratando de dilucidar, entre otras estupideces, cómo es que es eso de la conducta "normal". Desde mi poca formación en la ciencia, sospecho que habrá por ahí, especies que tienen pensamientos propios y que ya se las habrán ingeniado para comunicárselos entre ellos sin que nos demos cuenta. De lo que si dudo mucho, es que se enfrasquen por horas tratando de entender qué es lo normal y qué es la rareza.

Lo normal debería ser algo así como la práctica rigurosa del respeto a la propia esencia, un alto grado de fidelidad a nosotros mismos. Algo tan preciso como el gatismo: No hay felino raro. Todos ellos sin fieles a su naturaleza curiosa y prolija.

Pinky, mi gata, que acaba de decidir que es el momento justo de acicalarse, recién pasó 5 minutos husmeando en la bolsa de plástico que el Inge alistó con los tiliches que tiene que llevarse a La Pampa.... Pinky lo que quería al fin de cuentas pues era ayudar, informar si en la bolsa iba todo! Total, lo que quiero decir es que a nadie se le ocurriría decir que mi gata es rara, como todo gato, hace lo que tiene que hacer. Tal vez dirían que la rara es la dueña.

Quizás, lo difícil de practicar la "normalidad" sin complejos; es conocer a fondo la propia esencia, sin confundirla y sin ensuciarla.

Ahí es donde está lo más raro de todo: siendo animales, siendo mamíferos, siendo homínidos con capacidades avanzadas para el pensamiento complejo, nos cuesta el Universo entero reconocer en un espejo nuestra propia Naturaleza. Y entonces, sí que sí que nos convertimos en los bichos más raros del mundo vertebrado: a los que reúnen toda la sensatez que les existe, como para vivir en alta fidelidad con su alma, les decimos raros y la historia los manda por un barranco.




Este, mono, vino de aquí

jueves, enero 24, 2008

El aeropuerto del país de las maravillas

En mis sueños más lúcidos, yo tengo un aeropuerto donde nunca he visto un avión, porque ninguno de mis pasajeros es tan torpe como para necesitar un aparato lleno de tuercas y ruidos extraños para llegar a donde quiere.

Y como yo soy soñadora, como creo en la locura, y porque he estado ahí y he visto esos lugares donde se soplan las ilusiones descabelladas con palabras y con música, es que me consta que los levitadores existen y que su magia es poderosa.




Por ellos, todos los que saben volar y los que empiezan a hacerlo, es que siempre supe que era cierto cuando dijiste que "la cercanía no depende de cosas tan despoéticas como estar en la misma habitación".

En alguna de estas noches de luna llena paso a recogerte para irnos flotando hacia el Norte, hasta llegar unas cuadras más allá de un punto impreciso desde la puerta principal de Bellas Artes. Me debo un paseo por Oaxaca desde hace mucho, así que los dejo solos un rato (habrá mucho de que hablar).

Cuando regresemos, él nos va a tener que acompañar; ¿cómo no va a estar aquí para la fiesta que vamos a hacer en honor al fabuloso espíritu de la posmodernidad?



la ilustración de esta vez, la hizo yours truly hace algunos años cuando comenzó a tener estos sueños flotantes...

sábado, enero 19, 2008

Hermana duda




En la razón
solo entrarán las dudas
que tengan llave

Mario Benedetti, Rincón de Haikus


Olvido que soy un mamífero, una simia de sabana que hace generaciones perdió las llaves de aquel paraíso africano de inocencias.

Soy un animalito con un gran manojo de llaves, y en las noches de insomnio quedo encerrada en las habitaciones de la razón.
Mi instinto sonámbulo quisiera ir a cantar la ranchera que se escucha perdida en la madrugada. Encontrar los gritos del mono que insisten en la oscuridad de este progreso.


Noche con luna
mi razón consistente
queso con huecos


...la imagen, otra vez, vino de aquí



jueves, enero 17, 2008

Conejo blanco





Este conejo comemocos se asomó esta mañana por un agujero con forma de una tentadora secada de pelo el lunes 21 de enero a las 7 de la mañana. Lo de la secada me pareció genial desde la primera vez hace 18 días porque nunca lo pude hacer sola sin dejar un torbellino de nudos en mi cabeza y ahora además de dejármela en orden me la cepillan con amor.

Lo tremendo es que esté escrito y reimpreso tantas veces, que yo no puedo evitar ser así de curiosa y seguirlo por el agujero todas las veces. El país de las maravillas que hay detrás es tan incómodo que solo la sonrisa suspendida y misteriosa de un gato le puede dar sentido...

Ese estresito de que el tiempo transcurre rápido y es tarde me ha irritado desde la primera vez que nos vimos, alguna de aquellas tardes en las que conocía las novedades y la magia de la letra imprenta.


el retrato del comemocos, vino de este lugar hermoso

viernes, enero 11, 2008

Micromovimientos para regresar

La conclusión de fin e inicio de año es que en el 2007 fui atropellada por la vida adulta. Lo bueno es que de una u otra manera, fui atropellada por la ambulancia, y he tenido 3 semanas para recuperar y reconstruir mis propias esencias.

Lo inexplicable, desde este lugar, son aquellos simios de la PEA que usan las bondades de tener vacaciones largas para desear que llegue el día que el calendario marca como fecha de regreso al trabajo. Eso de aburrirse con "tanto" tiempo libre NO LO COMPRENDO.

La conclusión: Teniendo tiempo para acompañarse a sí mismos, para explorar los otros universos posibles, hay simios de sabana que escogen sentirse solos y por supuesto, de todas las soledades, el aburrimiento es la menos productiva.

viernes, noviembre 23, 2007

Intercambio de quirófanos




A veces, un alma amiga nos hace abrir las tapas de un libro que atesora.

Con palabras llega un regalo que no es un libro, es un bisturí para hacernos una cirugía importante en alguna parte enquistada del espíritu. Sin anestesia y sin enfermeras que cuiden de la cicatriz.

Mi regalo, ese que me fue leído la primera vez hace 24 años cuando yo sola no podía, decía:

"La palabra es fuente de
malentendidos. Pero, cada día, podrás sentarte un poco más
cerca..."
El bisturí de la cirugía que me corresponde, a la página 40 de 274, además de los nervios y el dolor de corazón que me da al pasar las páginas, me hace sentir el frío más frío del metal, y el calor de la sangre hirviendo a punto de salir.

miércoles, noviembre 21, 2007

Escuela para Novios. Parte II

Ya graduada de la Escuela para Novios, yo regreso aquí a ejercer mi más legítimo derecho al berreo.
Un sapiens sapiens con una guitarra al hombro y algo de voz hace una "charla musicalizada" (a la que al menos, llegamos tarde). Habla y habla como uno que acaba de aprender a conjugar los verbos. Cuando se hace insoportable seguirle los pasos a la despoesía de comparar una esponja dentro de un vaso de agua con el corazón que absorbe el Amorssssh y el Perdón, yo emigro a mi mágico mundo de colores y pregunto " ¿este tipo qué carajos está pensando de la vida condenando al fracaso????????
¿Qué es el fracaso??? Además de ser siempre una de las opciones, es una parada en la que definitivamente nos detenemos alguna vez en la vida para cambiar de autobús. Uno de las tantas respiraciones que vamos a inhalar.
El sapiens sapiens continúa. Cita las estadísticas de divorcios y la embarra. Vuelvo a poner goma loca en mi silla. No sé cuanto sentido común haga falta para enterarse de que un par de canciones no bastan para revertir las cifras e iluminar al mundo. No sé que se necesita para entender que el fracaso es un derecho humano, y un deber que de fijo todos cumplimos. Tampoco estoy yo para vivir convencida de que una relación se saca adelante pidiéndoselo a Dios todos los días durante 3 minutos. Ni que sus amigos se van a reconciliar porque entre 20 lo pidamos al cielo.
Hay un lugar impreciso en el que lo que podrían ser certezas de corazón se funden con la ingenuidad.
El tipo sigue (la tortura es grande y apenas es sábado). Ahora resulta que hay que saber soportar... Regreso al país de las maravillas, mmm... a ver, a ver, ¿qué clase de verbo es soportar? Sostener o llevar sobre sí una carga o peso; o peor aún, sinónimo de sufrir. Yo no digo que en la vida no haya que sufrir o cargar cargas de peso pesado. Digo que es absurdo poner ahí la energía cuando lo que hay que saber hacer no es soportar, sino alivianarle los kilos a la adversidad. Cosa que es imposible sin la flexibilidad que le deja las puertas abiertas a los éxitos y los fracasos que acompañan al Universo.
Soportar viene siendo una palabra asociada al terror. Al espanto de verse alguien obligado a permanecer en una situación sin derecho a mover los hilos para que cambie. O bien, cambiarse de hilos, o cortarlos si los esfuerzos son reiteradamente inútiles. ¿Se soporta o se sobrevive la falta de amor???
Soportar la parte II fue ese mismísimo espanto de permanecer sin poder cambiar nada.
El terror de terrores... permanecer para oír una homilía horripitufante: escuchar mentir diciendo que la ley dirá algo que no dice.
Reprimir (otro verbo demoníaco) el pensamiento: "Don Curita,¿usté anda en dorgas o qué??? No se habla de legalizar matrimonios homosexuales. Se trata de legalizar, de ordenar las uniones civiles con sus derechos y deberes y todo lo demás. No sea tan feo y deje de mentirle a la gente de esta iglesia de barrio fino."
Reprimir otro zapatazo, esta vez, no para un novio de otra que se levanta a decir sandeces, sino para Don Curita. Con África no se meta si no maneja bien las estadísticas, ¿se da cuenta de que reemplazar la campaña de póngale condón por una de inventar la abstinencia en la cuna de las caderas no es exactamente el trazo del camino que lleva a un continente donde el SIDA se reduce??? A mi hija nonata, no concebida y a su hermanito, les hablaremos claro aquello que haya que conversar de sexualidad. Y que las tengan tan bien puestas que sepan decir que sin forro no hay shake seguro, porque el espíritu santo podría estar muy ocupado para cuidarlos si ellos se descuidan. ¿Con todas las madres solteras y adolescentes que tenemos en este país??? ¡Vaya a molestar a otra parte!
Finalmente, todo acaba y tenemos nuestro papel. Fue más incómodo de lo que me imaginé. Una concesión cara. Una angustia más grande que la que yo pensé invertir en la Escuela para Novios.
Siguen otros preparativos de angustias variadas, para el saltar en bungee. Inalámbrico. Sentir el precipicio. Aprender a volar en el abismo.

jueves, noviembre 15, 2007

Escuela para novios. PARTE I

No creo en Dios. Y sin embargo me siento una persona espiritual, ¿es eso posible sin entrar al territorio universal de la contradicción???
No voy a misa. Me gusta el aire dentro de las iglesias y me choca que le retraten siempre con todas las espinas y tanta sangre.

Desde ese breve retrato de mi yo religioso, el sentido de buscarle sentido al porqué de un curso prematrimonial no aparece en mi cabeza; y mejor, ni lo busco. Voy porque para vos es importante. Y en esa silla permanezco sentada 16 horas de nuestro fin de semana con goma loca mental para mis nalgas.

Y voy, porque con vos vale la pena comenzar a cambiar las historias familiares. Porque es hermoso, poner flores y frutos antes de comenzar a inventar un lugar para nosotros y para aquella Pequeña cuando quiera venir. Voy porque, me di cuenta que para casarse hay que hacer fiesta. Casarse y embriagar a los amigos con la misma felicidad. Casarse y no esconderlo. Casarse y repartir Todos los Besos. No dejar nunca que ese día se vea pequeñito, ni ese día ni con el tiempo. Casarse y que conste en fotos para los álbumes, las salas, los amigos y los rincones que se le escapan a las actas. Casarse y regar nuestros pequeños arbolitos, que no duran para siempre (sí, Luca, aquella belleza hecha bonsái se nos secó y ahora tiene un hermanito menor en La Pampa). Parasiempre es un lugar que se riega, se besa y se abraza todos los días. Y aún así no pierde su derecho a mudarse de universo un día de tantos.

Y yo me quedo ahí sentada.

A veces perpleja, me acompaña: Barbie y los restos de lo que pudo ser Ken. A Barbie le explican qué significa cuando el cura dice que “eso es estar MFT”… ella está ahí en léxico de la calle. Ha de ser curioso contemplar como una pareja centrada les explica a los otros 14 las virtudes del ahorro y de administrar bien el dinero de los dos y cómo es enorme la tontería de comprar un anillo de compromiso de 350000 colones si el salario no da para eso… Yo intento imaginar que pensará de los que estamos al otro lado de su dedo y su anillo de 7 diamantes… curiosos humanos aquellos que no salieron de una caja de Mattel…

A veces, molesta por lo que considero un mal ejemplo (sí, yo sé, es un juicio de valor), escucho de cómo una joven pareja se hizo pareja luego de cambiar las posibilidades de crecimiento profesional que ofreció la juventud por algo que se me parece más a la palabra “infatuation” que a un proyecto de pareja. O de amor. Más incómoda que nada de saber que el rechazo ocurrió no una si no dos veces. Pero segura de que alguien que se lo merece está en España y tomó las becas que ambos dejaron pasar.

Más allá de la incomodidad, me sostengo la lengua cuando escucho condenar así no más a todas las que abortaron, a las que lo están pensando y a las que, le pese a quien le pese, un día lo van a hacer. Como si existiera en el mundo una sola mujer que piense que nació para eso y que es exactamente lo que quiere hacer de su vida.

Me aguanto lanzar un zapatazo cuando un novio muy dueño de la verdad se deja decir que tanta promiscuidad es culpa de la tolerancia, de permitir eso de la homosexualidad abierta a diestra y siniestra.

Y me quedo perpleja cuando los escucho a ellos dos, luego de 37 años, contar todo lo que les pasó… porque es de que no estuvieran ahí juntos para contarlo.

Hace un par de días más 365 que hice la tarea y uds me pusieron un check.
Hoy tengo una tarea de valientes mayores.
Un paisaje verde y una cuchilla suiza.


jueves, noviembre 08, 2007

Una barra de jabón gastada

Por la calle, se ven cosas insólitas, como su barra de jabón azul que ya se gastó, y no enjabona. No huele. No provoca nadita nada. Ahí ya no duele.
Lo insólito se mira gracias al verde intenso de las últimas semanas. Se aclaran cosas, los silencios dan frutos y algunos cristales se empañan en el camino.
Muevo hilos, y espero. Esta posición no la reconozco.

martes, octubre 02, 2007

Signos de puntuación

Los puntos y las comas se suceden estos días en amplio caos (diría desorden pero no basta). Sobretodo las comas, vienen haciendo fiesta con el aliento de la voz que intenta relatar qué ocurre. No venir pesa. No he vuelto a tu bosque, no sé que palabras van a las alamedas, qué sentís, si ya te intoxicaste esperando o si ya lograron cambiar de piso. Este es mi lugar para ordenar y observar. Para recordarme que no importa si los fósforos se humedecieron todos, se secaron y luego volvió otro a mojarlos. Que no importa si el plan cambia cada semana. Que no estuvo en los juegos de infancia, ni en los castillos de adolescente planear la boda que no me soñé nunca, y ahora que está ahí esperando que yo esté en el lugar de Todos Los Besos se dibuja con las líneas más coquetas que he trazado. La puntuación del último mes me lleva a un ritmo que cansa, eso sí, hay una meta feliz, y una feliz Bridezilla que mira y mastica las manzana de su paraíso por los rincones de La Provence.

Quería venir porque en estos días podrá ganarme la mala puntuación, no la despoesía tecnológica. La pausa de esta semana trajo tu valentía asomándose por una ventana.

La valentía se agradece, se admira y sorprende bajo todas sus circunstancias. No todos los días visita la certeza de que el tiempo nos hizo mejores, más fuertes y al mismo tiempo flexibles como la espuma.
Ninguna de las tres, valentía, certeza o espuma puede ser malquerida en este lugar.
Se agradece tu atrevimiento de devolverte para ponerle la puntuación correcta a ese capítulo.


Éste es el camino ahora. Solito te enseñaste a llegar. Éste es el lugar. Ya corté las espinas, saqué las piedras y me ayudaron a podar los jardines. Y ya no sos inoportuno. Sos otro.

lunes, septiembre 03, 2007

Fósforos húmedos


Hay días oscuros.

Yo me equivoco, quiero llorar, me quiero ir por un huequito. Todo menos encender mi luz en un cuarto de 30 personas donde menos de la tercera parte tiene ojos para la luz. Quienes la ven, ya saben que existe, aún cuando se apaga.

El día se siente como la tarde en la que había que encender una candela de cumpleaños y el vecinito malo llega a soplar antes de que empiecen otros a cantar. El vecino, se hizo grande y entrenó su capacidad. Ahora está a punto de graduarse: su tesis doctoral (digna de una mención) trata sobre los fósforos húmedos y los baldes de agua que les humedecen cada vez que se logran secar al calor del sol.

Del lado del Hombre Grande, me comporto como si ahí también fuera necesario explicar lo
absurdo, y otra vez me topo con un voto de confianza... todo es tan extraño y diferente cuando están todas las luces encendidas.

Duele verse habitando un lugar sin amor, con poca luz y mucha soberbia. Duele ver un colectivo caminar en tropel hacia el despeñadero, sin conciencia de que solo hay 7 pares de alas que van volando por otros potreros.

Viene un día en el que me voy. En el que, otra vez, van a levantar el dedo y a olvidar que hay 4 apuntando para el otro lado. Viene un día en el que me voy, y todo está bien con irme. El miedo, se lo dejamos a loss miedosos.

Por ahora, se acerca un huracán por el Norte y antes de ir a dormir recuerdo a la Humiabuela enseñandome a rezar:

"Pooooor-la-señal-de-la Santa Cruz de-nueees-tros-e-ne-mi-gos-lí-bra-noseñooooor-Dios nuestro..."





La foto vino de aquí.


martes, agosto 21, 2007

Demonios, dopaje y soledades



Un demonio no se soporta a sí mismo. Se sabe cajero automático de sus hijos... ignoro si cada 15 días, si una vez al mes o cada vez que haya necesidad de estirarle la mano a papá.
¿Qué será menos pior??? ¿No contar del todo con la figura paterna? ¿Contar con una figura paterna que vale por un dispensador de dinero? ¿Ser consecuente -por una vez en la historia de los sapiens sapiens- y decir que si la figura no se asume como padre, pues mejor que no se asome porque sus asomos económicos valen por toda la deformación del rol???
Un demonio no se soporta a sí mismo... ocurre que quiere hacer de todo, dar clases de todo lo que no estudió, de todo lo que odia. Acaparar todos los proyectos, acaparar el sinsentido, acaparar las amenazas, acaparar la intimidación. Acaparar el amedrentamiento. De camino gritarle a unos cuantos. Ver feo a cuantos pueda... Creyendo que mi cordón rosa con los ojitos de mi amigo me protegían me descuidé. Acabé el día a las 21 horas con 40 minutos provenzales, con el minimo de gasolina, varada y con la cartera en la oficina.
Un demonio no se soporta a sí mismo, se dopa con todo eso y con una serie de personajes débiles lo ven grande y fuerte. Así se maquilla una soledad terrible.

Una mujer no sabe como acompañarse. Cada vez que puede se queda ahí hasta las 21 horas con 30 minutos provenzales. Y con eso se siente muy eficiente. Los que miran desde afuera siempre opinan. Opinan que se caracteriza por dejarlo todo para última hora, que no pregunta y que se pasa de la raya con esto de mejor pedir perdón que pedir permiso. Opinan que solo sabe acompañarse a través de compromisos y obligaciones de trabajo.
Una mujer no sabe como acompañarse. Hace más de un año que él se fue para siempre. Tal vez algunas noches la pequeña prefiera que se quede ahí hasta tarde... así da chance de que tenga un rato a solas con él.
Una mujer le hace un mal maquillaje a su soledad.

Un hombre que tenía planeado no jubilarse (nunca-jamás-nunca) le hace números a sus finanzas y en un acto único firma los papeles y se va en cuestión de tres días. La dramaturgia es total y yo empujo para que las consecuencias de su obra no caigan y nos aplasten.
Un hombre que no tenía planeado jubilarse nunca se vuelve vulnerable y compromete la bolsa por el corazón. El dopaje sale mal y no siempre sabemos como se acompañan las debilidades del ser humano.

Un par de amigos se dopaban juntos. Ella los mandaba al cuarto de la lavadora. La Pequeña Hermosa podía ver sus latas. Pero nunca oler como se dopa la soledad.
Un par de amigos ya no tienen quien les mande a acompañarse la frivolidad con la ropa tendida. Y ahora La Pequeña Hermosa tiene un padre que según cuentan sale del trabajo a buscarla. Ella se fue de viaje y la soledad que dejó para que la sustituya mientras viaja no se puede dopar (nunca-jamás-nunca). Quién como ellos dos para saberlo (¿o acaso para obviarlo?), que el maquillaje sirve para vender una vida más linda, pero nunca para dopar la soledad de una existencia cómoda.

Un par de ojos se enamoran de los tuyos. Sus ojos miran los ojos de la madre cuando recibe las noticias. Cuando hay que decirle que tal vez haya 4 ojos que regresen por unos meses a las tierras sabaneras. Los ojos de la madre se enDulzan, y al mismo tiempo llegan al presente de su soledad que aun no está del todo acompañada. La posibilidad de que lleguen aquellos, ni siquiera está en discusión. Para que haya discusión tiene que haber pay-per-view. Aquí nadie va a dopar el dolor en los momentos mágicos.
Los ojos enamorados dudan, pero miran que está claro que ya se montó en un bus que va para otro lugar. Que en la parada estaban todos ellos y nadie cambió su ruta. Cuando el plan está claro, no se vale bajarse por acompañar soledades que no han aprendido a estar solas.

A la soledad no hay como doparla sin hacerla más fuerte, un músico valiente, Jorge Drexler se lo dijo cantándole "Soledad, aquí están mis credenciales".


sábado, agosto 11, 2007

Raros... los otros



Desde que el animal humano dice que es ser humano, los otros han sido un misterio. Los otros son los raros, los extraños, los que hablan palabras incomprensibles. Los otros son los bárbaros, los otros son los que noooooo entienden. Los otros no me toman en cuenta. Los otros tienen la culpa. Los otros son unos monstruos horripitufantes. Los otros están enfermos y deberían de 'pay-per-view'. Los otros son vagos. Mentirosos. Carebarros. Los que rompen promesas...

Y bueno, nada de esto lo digo yo por primera vez, Sartre lo escribió
A Puerta Cerrada y lo dijo mejor:

"El infierno son los otros"
Los otros son tan misterio como lo es el comportamiento humano. Buscando cosas emocionantes desde lo gráfico, para mostrarles a los pupilos del Hombre Grande, para empezar a contar la historia de adelante hacia atrás, siendo adelante las atrocidades cometidas en los primeros encuentros con esos otros, a partir de 1492, me encontré con estas corronguísimas ilustraciones fantásticas que me/nos dejaron con la boca abierta (la capacidad del ser humano para construirle puentes al desentendimiento es olímpica).



Se supone que esos eramos los habitantes de América. En realidad según lo que leí, esos bichos se convierten en el antecedente penal del Cadejos, del padre sin cabeza y de todos los personajes de las leyendas de sustos criollos.

Eso y no OTRA cosa era lo que dibujaban y publicaban en los periódicos de nosotros allá en el siglo XVI... ni qué decir del fantasioso habitante de California (si alguno ha estado ahí por favor avíseme si lo vio).



Pero lo más raro de todo, es que (nosotros/) los otros, aunque taxonómicamente poco favorecidos por la madre Naturaleza, de alguna manera, se las ingeniaban cerebralmente para que sus ciudades fueran como las de aquellos otros. ¡Ojo al dibujito este de Tenochtitlán!



Todo es muy extraño... Los otros son feos. Pero desde la perspectiva de la arquitectura, la gran ciudad de los otros se ve igual a las que construían aquellos otros... Dice Luis Ferrero de este grabado, publicado auf Die Neue Zeitung von Den Lande... Jucatan en 1522:

"El europeo no percibía las características de lo que veía en el Nuevo Mundo. Las adecuaba a su mentalidad y, en este caso, Tenochtitlán queda convertida en una ciudad medieval alemana".


Ni con todo el tiempo que ha pasado ha vuelto el universo a su lugar, su lugar... un lugar de balances y observaciones sensatas... responsables... consecuentes...Donce le hacemos puentes al entendimiento de las condiciones humanas.

¿Será que la consecuencia nunca es cosa de los otros?



Imágenes: de un libro de Luis Ferrero, sacado del DPLCE, ¿Porqué Prehistoria si hay Historia Precolombina? EUNED 2000.
Haciendo click en El Infierno son los otros se va a un texto de inspiración sartriana, muy recomendada por mí misma.
Haciéndoles click, las imágenes se ven más grandes.


jueves, agosto 02, 2007

Culturas alternativas

Esta historia, como muchas, es prestada y es hermosa...

-Seguro que uds no saben, pero allá, en el Valle del Chicasquil, hace muchos años, 15 o más, había un cine.
-¡Sí, sí!! ¡Claro! Antes de que todos los malles y los multicines los quebraran! ¡Todavía existían en muchos pueblos... es una lástima...!!!
-Bueno, pues yo tenía un grupo de amigos que se iban al cine a ver lo que fuera para comer.... pero no palomitas ni nachos como los que dan ahora...se metían (de pronto sospecho que la conjugación correcta es "nos metíamos") al cine con un frasco de vidrio lleno de encurtido con mostaza y se lo comían todo.


Ahora me he quedado soñando... que tal, que no todas las películas del cine fueran palomiteras, de confites de paquete y de nachos con queso... que se valiera comerse un mango cele con limón y sal, un mango bien dulce que hay que mordisquear hasta que no queda nada en la semilla y deja pelos entre los dientes, un banano, una ensalada de frutas, una orden de pozole, un gallo de queso frito, platanitos maduros en gloria, unos jocotes, unos mamones chinos, pejiballes con mayonesa.....

La verdad, la verdad, la verdad...

Que el mundo (al menos dentro de los cines) podría ser un lugar más sabroso...

lunes, julio 30, 2007

Las primeras palabras

Esta historia, que es prestada, tal vez te explique algo. Tal vez no explique nada. Pero sabrás de un background que hace que mi tarea tenga unos antecedentes muy particulares...

Hablábamos de la primera vez que hicimos un examen: Yo los hacía para entrar a prescolar cuando él apenas abandonaba el cómodo mundo del líquido amniótico. Él los hacía para entrar a la escuela. En aquel valle tan lindo ¿quien quiere ir al kinder habiendo tantos campos qué visitar?

-Yo aprendí a escribir a los 5 años, solito... porque no había quien me enseñara...
-¿En serio? ¿Y tenés idea de que fue lo primero que escribiste?...Yo me acuerdo que yo aprendí a escribir mi nombre como a los 4 y andaba feliz escribiendolo por los lomos de tooodos los libros... hasta que un día me regañaron porque el diccionario al que le había escrito mi nombre no era mío sino de todos...
-Sí! Claro que me acuerdo. La primera cosa que escribí fue "ESTADOS UNIDOS".
-¿¿¿¿¿QUÉ-QUÉÉÉ???????? ¿Pero cómo fuiste a escribir eso???? ¿Porquééééé???
-Entendé: en mi casa no había libros para niños. Habían revistas y periódicos. Yo agarré cualquiera, esas dos palabras me llamaron la atención y las escribí en una pared. Al primero que se las enseñé fue a mi hermano V. cuando llegó a la casa en la noche.
Y esto fue lo que dijo V.
-¿Cómo dice? ¿Qué ya sabe escribir??? A ver enséñeme lo que escribe.
Un niño con los pelos parados se lo lleva a la habitación y le muestra las sílabas de su orgullo.
-Con que sabe escribir...mmm... E-S-T-A-D-O-S-U-N-I-D-O-S. Muy muy bien enano, ¿pero como se le ocurre escribirlo en la pared???? Ahí no es. Mejor lo borra antes de que mami lo vea.

-Entonces cuando llegué a la escuela ya sabía escribir sin necesidad de ningún Paco y Lola, pero me tocó un maestro muy malo y como me aburría tanto, tuve que repetir dos grados...